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Cómo identificar y reducir Campos Electromagnéticos en tu hogar: Guía Completa

por | 3. Jun 2024 | Biohabitabilidad, Salud

Quizá te hayas preguntado alguna vez qué son los campos electromagnéticos. Pues bien, en esta guía voy a ayudarte a aclarar estos y otros aspectos relacionados con este tema para que puedas identificar y reducir estas energías en tu hogar.

¿Qué son los campos electromagnético (CEM)?

Los campos electromagnéticos (CEM) son emisiones de energía que se forman cuando se unen campos eléctricos y campos magnéticos. De forma simplificada, los campos eléctricos se generan en la instalación eléctrica del hogar o en los electrodomésticos. Y los campos magnéticos se generan en los aparatos electrónicos. Esta combinación de campos están presentes en nuestro entorno diario debido a la electricidad y a la tecnología que utilizamos, como los electrodomésticos, los teléfonos móviles o las redes Wi-Fi.

La biohabitabilidad promulga el cuidado y la calidad del entorno en el que vivimos, y cómo este afecta a nuestra salud y bienestar. Un hogar biohabitable es aquel que minimiza los factores que pueden ser dañinos para nuestra salud y maximiza aquellos que nos ayudan a vivir de manera más saludable y equilibrada.

Como experto en biohabitabilidad, voy a contarte paso a paso, por qué es importante prestar atención a estas fuentes, cómo te podrían estar afectando y controlar estos aspectos para que tengas un hogar sano. Pero antes, para que el concepto de los CEM te sea más claro, te propongo este símil:

La metáfora del lago

Imagina que tu hogar es un gran lago tranquilo. El agua representa el ambiente en el que vives, limpio y sin interrupciones. Ahora, piensa en las ondas que se forman cuando lanzas una piedra al agua. Estas ondas son como los campos electromagnéticos (CEM).

Cada vez que enciendes un electrodoméstico, usas tu móvil o conectas tu Wi-Fi, es como lanzar pequeñas piedras al estanque. Cada piedra crea ondas que se extienden por todo el agua, interfiriendo entre sí y formando patrones complejos. Aunque no puedes ver estas ondas desde fuera, sabes que están ahí, alterando la calma del estanque.

Algunas ondas son grandes y fuertes, como las que producen los electrodomésticos grandes (nevera, microondas), mientras que otras son más pequeñas, como las de tu teléfono móvil o el router Wi-Fi. Con el tiempo, estas ondas pueden perturbar el estanque de tal manera que la vida en el agua comienza a verse afectada, aunque no puedas verlo de inmediato.

De la misma manera, los CEM en tu hogar pueden alterar tu «tranquilidad» interna, afectando tu salud y bienestar. Entender y manejar estos campos es como aprender a lanzar menos piedras al estanque, o al menos hacerlo de manera que las ondas no interfieran tanto con la calma del agua. Así, puedes mantener tu hogar – tu estanque – lo más sereno y saludable posible.

campos electromagnéticos - metáfora del lago

¿Por qué es importante entender los Campos Electromagnéticos (CEM)?

Con la creciente dependencia de la tecnología, nuestros hogares están llenos de dispositivos que emiten estas ondas. Aunque generalmente no podemos verlos y pocos los sienten directamente, estos campos pueden tener efectos a largo plazo en nuestra salud. Por eso, es fundamental conocer dónde se encuentran estos campos en nuestro hogar y cómo podemos manejarlos para crear un ambiente más saludable.

Cómo pueden afectar los CEM a tu salud

La exposición constante a CEM puede estar relacionada con diversos problemas de salud. Algunas personas pueden experimentar dolores de cabeza, fatiga, irritabilidad, problemas para dormir, bruxismo y otras molestias. Aunque los estudios oficiales son muy laxos en cuanto a los rangos de seguridad, y no todas las personas son igualmente sensibles a los CEM, es prudente tomar medidas para minimizar nuestra exposición, ya que una exposición prolongada en el tiempo puede conllevar a enfermedades más graves.

Identifica los campos electromagnéticos en casa

Fuentes comunes de CEM en el hogar

Los campos electromagnéticos (CEM) están presentes en muchos de los dispositivos y aparatos que usamos a diario. Aquí te dejo una lista de las fuentes más comunes de CEM en tu hogar:

  • Electrodomésticos grandes: Neveras, lavadoras, microondas, vitrocerámicas, inducción y hornos.
  • Dispositivos electrónicos: Teléfonos móviles, teléfono inalámbricos, tabletas, ordenadores portátiles y televisores.
  • Redes inalámbricas: Routers Wi-Fi, dispositivos Bluetooth o enchufes inteligentes.
  • Instalaciones eléctricas: Cables y enchufes de la casa.
  • Iluminación: Bombillas fluorescentes y LED.

Cómo identificar los CEM en casa

Identificar los campos electromagnéticos en tu hogar no tiene que ser complicado. Aquí te dejo algunos pasos sencillos:

  1. Observa tus dispositivos: Haz una lista de todos los dispositivos electrónicos y electrodomésticos que usas regularmente en casa. Puedes dividir la lista por habitaciones y empezarás a ser más consciente de qué dispositivos tienes en cada espacio. Recuerda que todos ellos emiten CEM en diferentes niveles.
  2. Ubicación de los dispositivos: Ahora toca anlizar esa lista. Fíjate en dónde están ubicados estos dispositivos. ¿Hay muchos en tu dormitorio? ¿Están cerca de donde pasas mucho tiempo, como tu escritorio o el sofá?

Consejos prácticos según la biohabitabilidad

  • Distancia de los dispositivos: Intenta mantener una distancia prudente de los dispositivos electrónicos, especialmente aquellos que usas cerca de tu cuerpo, como los teléfonos móviles, portátiles, vitrocerámicas o radiodespertadores.
  • Desconecta cuando no uses: Apaga y desconecta los aparatos electrónicos cuando no los estés utilizando, especialmente durante la noche. Quizá la lámpara que tengas en la mesita de noche esté generando un CEM que te perturbe el descanso.
  • Blindaje de CEM: Si vas a realizar una reforma o una mejora en la instalación eléctrica, utiliza materiales de construcción y productos que bloqueen o reduzcan la penetración de CEM como cables apantallados, una buena derivación a tierra, pinturas y cortinas especiales.
  • Internet mejor por cable: Siempre que sea posible, optar por conexiones de internet por cable en lugar de redes Wi-Fi para reducir la exposición a CEM.
  • Medición de CEM: Valora el utilizar medidores de CEM para identificar y monitorear las áreas con alta exposición en el hogar y tomar medidas correctivas.
  • Redes inalámbricas: Considera apagar el router Wi-Fi durante la noche o cuando no lo necesites. Estas altas frecuencias impiden que nuestro cuerpo haga todas las funciones vitales de «reseteo» por la noche.

Identificar y entender las fuentes de CEM en tu hogar es el primer paso para crear un entorno más saludable. En los próximos apartados, exploraremos herramientas y estrategias para medir y minimizar tu exposición a estos campos. ¡Vamos a seguir aprendiendo juntos!

Problemas asociados con la exposición diaria a Campos Electromagnéticos

Efectos en la salud a corto y largo plazo

La exposición continua a campos electromagnéticos (CEM) puede tener varios efectos en nuestra salud. Aunque los estudios aún están en curso y no todas las personas son igualmente sensibles, hay evidencia de que la exposición prolongada puede afectar tanto a corto como a largo plazo.

Efectos a corto plazo:

  • Dolores de cabeza: Muchas personas reportan dolores de cabeza frecuentes al estar cerca de dispositivos electrónicos durante largos periodos. Incluso también pueden provocar tensión cervical.
  • Fatiga: La exposición a CEM puede contribuir a una sensación constante de cansancio y falta de energía.
  • Problemas para dormir: Las ondas electromagnéticas pueden interferir con nuestros patrones de sueño, causando insomnio o un sueño poco reparador.
  • Irritabilidad y ansiedad: Algunas personas pueden sentirse más irritables o ansiosas cuando están expuestas a altos niveles de CEM.

Efectos a largo plazo:

  • Problemas de concentración: La exposición crónica a CEM puede afectar nuestra capacidad para concentrarnos y mantener la atención.
  • Sistema inmunológico debilitado: Algunos estudios sugieren que los CEM pueden afectar el sistema inmunológico, haciéndonos más susceptibles a enfermedades.
  • Riesgo de enfermedades crónicas: Aunque aún se necesita más investigación, hay indicios de que la exposición prolongada a CEM podría estar relacionada con enfermedades como el cáncer y trastornos neurológicos.

Estudios científicos

Numerosos estudios han explorado los efectos de los CEM en la salud humana. Aquí te menciono algunas conclusiones destacadas:

  • Estudios epidemiológicos: Han encontrado asociaciones entre la exposición a CEM y ciertos tipos de cáncer, especialmente leucemia infantil y tumores cerebrales. Enlace al estudio: PLOS ONE
  • Investigaciones sobre el sueño: Varios estudios han demostrado que los CEM pueden alterar los patrones de sueño y reducir la calidad del sueño. Enlace al estudio: PLOS ONE
  • Investigaciones sobre el sistema nervioso: La exposición a CEM puede afectar el sistema nervioso central, causando problemas de concentración, memoria y comportamiento. Enlace al estudio: BioMed Central

Cuidados y consejos para minimizar la exposición a Campos Electromagnéticos

Reorganización del Espacio en el Hogar

Una de las formas más efectivas de reducir la exposición a campos electromagnéticos (CEM) es reorganizar tu hogar. Aquí te dejo algunos consejos prácticos:

  • Aleja los dispositivos electrónicos: Mantén dispositivos como televisores, routers y electrodomésticos lejos de las áreas donde pasas mucho tiempo, especialmente en dormitorios y salas de estar.
  • Zona de descanso libre de CEM: Despeja tu dormitorio de dispositivos electrónicos. Si es posible, usa un despertador de batería en lugar del teléfono móvil y carga los dispositivos en otra habitación. Los teléfonos móviles, tablets y portátiles deben estar fuera de la habitación o al menos a una distancia considerable de la cama con las conexiones apagadas (wifi, bluetooth y datos apagados)
  • Espacios de trabajo optimizados: Si trabajas desde casa, asegúrate de que tu escritorio esté organizado de manera que minimices la exposición a CEM. Mantén el ordenador y otros dispositivos a una distancia razonable de tu cuerpo.

Hábitos y Prácticas Diarias

Incorporar ciertos hábitos y prácticas en tu rutina diaria puede hacer una gran diferencia en tu exposición a CEM:

  • Desconectar por la noche: Apaga y desconecta todos los dispositivos electrónicos durante la noche. Esto incluye el router Wi-Fi, que puede ser apagado cuando no esté en uso.
  • Uso de cables en lugar de Wi-Fi: Siempre que sea posible, usa conexiones de internet por cable (Ethernet) en lugar de Wi-Fi para reducir la exposición a CEM.
  • Distancia segura: Mantén una distancia segura de los dispositivos electrónicos mientras los usas. Utiliza auriculares o altavoces en lugar de mantener el teléfono móvil cerca de tu cabeza durante llamadas largas.
  • Uso moderado de dispositivos: Limita el uso de dispositivos electrónicos, especialmente durante las horas de descanso. Desconéctate y disfruta de actividades libres de tecnología, como leer un libro o dar un paseo.

Uso de materiales de protección

Uso de Materiales y Productos de Protección

Existen materiales y productos diseñados para reducir la exposición a los Campos Electromagnéticos en el hogar. Aquí te menciono algunos efectivos aunque siempre te aconsejo que sean aconsejados bajo la supervisión de un especialista en bihabitabilidad:

  • Pintura anti-radiación: Esta pintura especial puede aplicarse en las paredes de tu hogar para bloquear parcialmente los CEM, creando un ambiente más protegido.
  • Cortinas y mallas de protección: Utiliza cortinas o mallas anti-radiación en las ventanas para reducir la entrada de CEM externos, especialmente si vives en una zona con muchas redes Wi-Fi o antenas de telefonía móvil cerca.
  • Fundas protectoras para dispositivos: Usa fundas especiales para tus dispositivos móviles que bloqueen o reduzcan la emisión de CEM.

Prácticas diarias para reducir la exposición a los Campos Electromagnéticos

Adoptar ciertas prácticas diarias puede ayudarte a minimizar tu exposición a los CEM. Aquí te dejo algunos consejos fáciles de seguir:

  • Apaga los dispositivos: Desconecta y apaga los dispositivos electrónicos cuando no los estés utilizando, especialmente durante la noche. Esto incluye el router Wi-Fi, que puede ser apagado cuando te vayas a dormir.
  • Usa cables en lugar de Wi-Fi: Siempre que sea posible, usa conexiones por cable (Ethernet) en lugar de Wi-Fi para tus dispositivos de internet. Esto no solo reduce la exposición a los CEM, sino que también proporciona una conexión más estable y rápida.
  • Mantén distancia: Al usar dispositivos como teléfonos móviles, intenta mantenerlos a una cierta distancia del cuerpo. Utiliza altavoces o auriculares con cable en lugar de mantener el teléfono pegado a la oreja durante llamadas largas.
  • Luz natural: Maximiza el uso de luz natural durante el día y reduce el uso de luces artificiales, especialmente las LED y fluorescentes, que pueden emitir niveles más altos de CEM.

También te puede interesar echar un vistazo a este otro artículo sobre 8 trucos bio para reformar tu hogar

Ejemplos prácticos

Aquí tienes algunos ejemplos prácticos que puedes implementar de inmediato:

  • Configuración de dormitorio: Coloca una mesa de noche con un despertador de batería en lugar de un reloj eléctrico. Si necesitas cargar tu teléfono, hazlo en otra habitación. Y recuerda desactivar todas las conexiones (wifi, bluetooth y datos). Ideal sería ponerlo en modo avión o apagado.
  • Zona de estar: En la sala de estar, organiza los dispositivos electrónicos de manera que no estén todos agrupados en un solo lugar. Mantén los cables organizados y, si es posible, usa protectores de cable para reducir la emisión de CEM.
  • Rutina nocturna: Establece una rutina nocturna donde apagues y desconectes todos los dispositivos electrónicos antes de acostarte. Esto no solo reducirá la exposición a los CEM, sino que también mejorará tu calidad de sueño.

Recuerda estas buenas prácticas

Implementar buenas prácticas en tu hogar puede marcar una gran diferencia en tu exposición a CEM. Aquí tienes algunos ejemplos prácticos:

  • Zona de descanso: Establece una zona libre de CEM en tu dormitorio. Apaga y desconecta todos los dispositivos electrónicos, y usa un despertador de batería en lugar del teléfono móvil.
  • Espacio de trabajo saludable: Si trabajas desde casa, asegúrate de que tu escritorio esté organizado para minimizar la exposición a CEM. Usa un cable Ethernet en lugar de Wi-Fi y mantén los dispositivos electrónicos a una distancia segura.
  • Tiempo al aire libre: Dedica tiempo a actividades al aire libre lejos de los dispositivos electrónicos. Esto no solo reducirá tu exposición a CEM, sino que también mejorará tu bienestar general.

Conclusión

Crear un entorno saludable y libre de CEM en tu hogar es un esfuerzo continuo que requiere evaluación, diseño estratégico, hábitos saludables y monitorización regular. Siguiendo estos consejos y ejemplos prácticos, puedes reducir significativamente tu exposición a los CEM y disfrutar de un hogar más seguro y saludable para ti y tu familia. ¡Empieza hoy y da el primer paso hacia un entorno más saludable! Y si necesitas contactar conmigo para comentar algo que te preocupa sobre este tema, estaré encantado de ayudarte.

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